Procesos de primera para mantener limpios y brillantes los dientes, evitando infecciones, restos atrapados, realzando el brillo natural
¿Qué se hace?
Una limpieza dental es un tratamiento preventivo profesional que elimina el sarro y la placa bacteriana de dientes y encías. También se conoce como profilaxis o tartrectomía y la realizan dentistas o higienistas para prevenir caries, gingivitis y periodontitis, además de eliminar manchas superficiales y mejorar el aliento.
Testimonios
Rodrigo: “Mis dientes nunca se vieron tan blancos como ahora”
ANÓNIMO: “Me hice un blanqueamiento y no puedo estar más contento”
Carlos: "Tengo mucha confianza ahora que tengo dientes blancos de porcelana”
Procedimientos
Profilaxis sin detartraje
Se refiere a una limpieza dental profunda donde se elimina placa dentobacteriana landa, manchas y residuos superficiales, usando pastas abrasivas, copas o cepillos, a menudo reservado para casos más avanzados, aunque la profilaxis básica incluye la eliminación de placa, sarro y manchas para una salud oral óptima, complementando la higiene diaria.
Profilaxis con detartraje
Tratamiento dental preventivo y de limpieza profunda realizado por un odontólogo o higienista dental. Combina la profilaxis, que elimina la placa bacteriana blanda y pule los dientes, con el detartraje, que es la eliminación del sarro o tártaro duro acumulado, a menudo utilizando ultrasonido y herramientas manuales. El objetivo es prevenir enfermedades como la gingivitis y la periodontitis.
Profilaxis con aplicación de fluor
Procedimiento dental preventivo que incluye una limpieza profesional para eliminar sarro y placa, seguida de la aplicación de flúor para fortalecer el esmalte dental y prevenir caries. La aplicación de flúor tópica se realiza con geles o barnices, fortaleciendo el esmalte y haciéndolo más resistente a los ataques ácidos de las bacterias bucales.
Blanqueamiento dental
Es un tratamiento estético que aclara el color de los dientes para hacerlos más blancos y luminosos, eliminando manchas superficiales (extrínsecas) y profundas (intrínsecas). Se realiza mediante la aplicación de agentes blanqueadores como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida, bajo la supervisión de un odontólogo para asegurar que sea seguro y efectivo.